Mi perro hermoso se murió...lo atropelló un auto que ni se dignó a parar luego del desastre. Al parecer no sufrió ya que murió en el acto. Mi hermana Carolina lo adoptó, le dio todo el amor que yo no pude darle desde aquí. Estaré eternamente agradecida por eso hermanita (eres lo máximo). Y tu mi perro, llegaste gracias a Pancho, que no pudo ser mas certero con su propuesta de matrimonio (una historia maravillosa que ustedes mis amigos la saben de memoria y la vivieron con nosotros), eras un flaco de patas largas con esa carita que inmediatamente me hechizó. Fuiste de esos que nunca pasaron desapercibidos..por tu graciosa pinta y por tu personalidad realmente cautivadora. Un grifón delicioso, que me hizo pasar excelentes momentos, como cuando corrías a velocidades impresionantes, o te metías al mar como si fuera un charco de agua, o cuando saltabas en mi cama con actitud desafiante para despertarme ya desesperado por jugar y otros horrorosos como en el parque Güell cuando te perdiste..o ahora que lloro mientras escribo esto y pienso que no te veré más, que cuando vaya en diciembre no saltarás de alegría al verme y no te quedarás a alojar conmigo para que regaloniemos.... pensaba que ahora sería igual. Que tristeza tu temprana partida milito, nos harás muchísima falta.
Gracias mi amor por hacer mi sueño realidad...yo quería ESE perro..y tu lo buscaste por cielo mar y tierra hasta encontrarlo, regalándomelo en el mejor momento. Gracias mamá por quererlo tanto y olvidar que te cargaban los perros, gracias Coqui por la adopción con todo incluido y ese corazón inmenso que ahora sufre hasta mas que el mío, gracias Jana, gracias Luli, gracias Carlota e Iñaki...y gracias a todos los que lo cuidaron, jugaron con el y le dieron todo el cariño que un perro necesita.
En todo caso no era muy difícil, era el perro mas la raja que he conocido.